La estructura defensiva de Boca Juniors podría enfrentar cambios significativos en el corto plazo debido a la posible partida de Luis Advíncula hacia el fútbol del exterior. Ante este escenario, la figura de Marcelo Weigandt emerge como la opción principal y más natural para ocupar el lateral derecho del equipo xeneize. La salida del defensor peruano, quien ha sido un pilar fundamental en las últimas temporadas, obligaría al cuerpo técnico a buscar una solución inmediata que garantice seguridad defensiva y proyección en el ataque, características que Weigandt ya ha demostrado conocer.
La partida de Advíncula responde a ofertas concretas que estarían llegando desde mercados con mayor poder adquisitivo, lo que representa una oportunidad de salida para el jugador en el tramo final de su carrera de alto rendimiento. De acuerdo a analistas cercanos al club, la dirigencia ve con buenos ojos capitalizar una venta siempre y cuando exista un reemplazo de garantías dentro del plantel o con opciones de retorno fáciles de ejecutar. En este contexto, Weigandt, quien posee un vínculo contractual con el club y conoce la idiosincrasia de la institución, aparece como el candidato lógico por consenso técnico.
Marcelo Weigandt ha tenido un recorrido marcado por préstamos y regresos, donde siempre ha dejado en claro su compromiso con la camiseta y su capacidad para rendir bajo presión. Según expertos en táctica deportiva, el lateral derecho ofrece una intensidad de marca que el equipo valora, además de un sentido de pertenencia que es vital para los partidos de alta tensión. Su conocimiento de los pasillos de “La Bombonera” y su relación con el grupo de jugadores facilitarían una transición sin el periodo de adaptación que requeriría un refuerzo externo.
La situación del lateral derecho es un tema prioritario en la mesa de trabajo de la dirigencia. Informes del sector indican que, si bien existen otras alternativas en el mercado local, la prioridad es potenciar los activos propios del club. El retorno o la consolidación de Weigandt permitiría a Boca orientar sus recursos económicos hacia otras posiciones que presentan mayores urgencias de refuerzo, optimizando así el presupuesto disponible para el actual periodo de fichajes. Esta estrategia de gestión de plantilla busca mantener el equilibrio entre experiencia y juventud.
Desde lo anímico, la hinchada de Boca siempre ha manifestado un afecto especial por Weigandt, valorando su entrega y su origen en las divisiones juveniles del club. Este respaldo popular suele ser un factor que influye en la confianza de los futbolistas y en la toma de decisiones institucionales. No obstante, el desafío para el defensor será demostrar que puede mantener la regularidad necesaria para adueñarse del puesto de manera definitiva, cubriendo el importante hueco que dejaría una figura internacional como Advíncula.
El futuro de la banda derecha de Boca Juniors parece estar pronto a definirse. La salida de un referente siempre genera incertidumbre, pero también abre oportunidades para que otros protagonistas demuestren su valía. Si las negociaciones por el peruano avanzan, la chance para Weigandt será inmediata y real. El impacto de este cambio en la dinámica colectiva del equipo será monitoreado de cerca por la prensa especializada, en un fútbol argentino que no perdona errores y exige resultados inmediatos a sus protagonistas.





