El último parte médico sobre el estado de salud de Bastián, el niño que resultó herido en un violento episodio de inseguridad, ha traído un cauteloso alivio tanto a su familia como a la comunidad que sigue de cerca el caso. Según informaron las autoridades sanitarias del nosocomio donde se encuentra internado, el menor logró pasar la noche sin registrar picos febriles, un indicador crítico para descartar procesos infecciosos agudos. Este avance es considerado un hito positivo en su proceso de recuperación tras las intervenciones de urgencia a las que fue sometido.
Uno de los datos más esperanzadores del reporte clínico es la transición exitosa hacia la respiración espontánea. Los médicos especialistas en cuidados intensivos pediátricos confirmaron que se ha comenzado a retirar de forma gradual la asistencia mecánica, y el organismo del niño ha respondido satisfactoriamente, manteniendo niveles estables de saturación de oxígeno. Aunque el pronóstico sigue siendo reservado debido a la gravedad de las lesiones iniciales, la autonomía respiratoria es una señal clara de fortalecimiento de sus funciones vitales.
El caso de Bastián ha generado una profunda conmoción social y ha vuelto a poner en el centro del debate la vulnerabilidad de las infancias ante el crecimiento del delito en zonas urbanas. Desde el ingreso del paciente a la unidad de terapia intensiva, el equipo multidisciplinario compuesto por cirujanos, intensivistas y enfermeros especializados ha trabajado bajo un protocolo de monitoreo constante. Expertos en medicina crítica pediátrica señalan que las primeras 72 horas son determinantes, y que la ausencia de fiebre facilita el manejo de la inflamación sistémica provocada por el trauma.
En paralelo a la evolución médica, la investigación judicial sobre el hecho que derivó en la internación del niño continúa avanzando. La fiscalía ha recolectado testimonios y material de cámaras de seguridad para determinar las responsabilidades de los involucrados en el tiroteo. Mientras tanto, la familia de Bastián permanece en el hospital, recibiendo apoyo psicológico y el acompañamiento de vecinos y organizaciones sociales que han organizado cadenas de oración y colectas para colaborar con los gastos derivados de esta tragedia.
El personal del hospital subrayó que, a pesar de las buenas noticias, el camino hacia una recuperación total será prolongado y requerirá de rehabilitación especializada. “Cada pequeña mejora es una victoria en cuadros de esta complejidad”, comentaron fuentes vinculadas a la dirección médica. El monitoreo neurológico y hemodinámico seguirá siendo estricto durante los próximos días para prevenir cualquier retroceso en la estabilidad lograda hasta el momento.
La sociedad argentina aguarda con expectativa los próximos partes oficiales, mientras el caso de Bastián se convierte en un símbolo de la lucha por la vida frente a la violencia. La proyección futura del menor dependerá de cómo su cuerpo continúe asimilando los tratamientos en esta fase crítica. Por ahora, el hecho de que pueda respirar por sí mismo y la estabilización de su temperatura corporal representan los primeros pasos firmes hacia una esperanza de sanación que moviliza a todo un país.





