Un nuevo registro audiovisual ha salido a la luz en relación con el incidente protagonizado por una abogada e influencer argentina en Río de Janeiro, quien se encuentra retenida por las autoridades brasileñas tras ser denunciada por gestos racistas. El video, captado por cámaras de seguridad y dispositivos móviles, muestra con mayor claridad la secuencia de la discusión ocurrida en un bar del exclusivo barrio de Ipanema. En las imágenes se observa el momento exacto en que la mujer, identificada como Paez, realiza gestos que imitan a un mono frente al personal del establecimiento, un acto que en Brasil es castigado con severidad bajo leyes de injuria racial que no admiten fianza.
La controversia se originó, según la versión de la involucrada, debido a una disputa por el cobro de la cuenta, la cual ella consideraba excesiva y errónea. De acuerdo con sus declaraciones posteriores, la reacción fue el resultado de una provocación previa por parte de los empleados, quienes presuntamente habrían realizado gestos obscenos hacia ella y su grupo de amigas. “Obviamente ha sido la peor reacción, estoy muy arrepentida”, admitió la profesional santiagueña ante los medios, aunque sostuvo que sus ademanes no estaban dirigidos específicamente al personal del bar con una intención discriminatoria, sino que fueron una respuesta impulsiva en medio de la tensión.
No obstante, la legislación brasileña ha endurecido notablemente las penas por racismo en los últimos años, equiparando la injuria racial al delito de racismo, lo que implica que es imprescriptible e inalienable. Debido a esto, la justicia local ha impuesto medidas restrictivas a la ciudadana argentina, quien deberá permanecer en el país bajo libertad vigilada y con la obligación de utilizar una tobillera electrónica mientras avance el proceso judicial. Este caso ha reavivado el debate sobre el comportamiento de los turistas en el extranjero y la rigurosidad de las leyes contra la discriminación en el país vecino, que busca erradicar estas conductas de raíz.
Desde el Consulado Argentino en Río de Janeiro se ha informado que se brindará asistencia consular a la joven, aunque aclararon que no intervendrán en el trámite judicial, respetando la soberanía de las leyes brasileñas. Expertos en derecho internacional señalan que este tipo de incidentes pueden derivar en penas de prisión efectiva, dependiendo de la interpretación del juez y la contundencia de las pruebas presentadas por los denunciantes. La viralización del video en redes sociales ha generado un fuerte repudio tanto en Brasil como en Argentina, subrayando la sensibilidad social que rodea a los actos de contenido racial en la región.
Las implicancias de este suceso van más allá de lo jurídico, afectando la imagen pública de la involucrada y planteando un precedente para otros viajeros. La fiscalía brasileña se encuentra recolectando testimonios adicionales de testigos presenciales y del gerente del bar para determinar si hubo premeditación o si se trató de un hecho aislado. La defensa de Paez, por su parte, intenta demostrar que hubo una situación de maltrato previo que desencadenó su accionar, buscando atenuar una posible condena que podría marcar un antes y un después en su carrera profesional y personal.
El desenlace de esta investigación será clave para entender la aplicación práctica de las nuevas normativas antirracistas en Brasil frente a ciudadanos extranjeros. Mientras se espera una resolución, la abogada argentina deberá cumplir con las comparecencias semanales ante el juzgado y el uso del dispositivo de monitoreo. Este incidente sirve como una advertencia sobre la gravedad de los discursos y gestos de odio, recordándonos que las acciones individuales en espacios públicos tienen consecuencias legales profundas, especialmente en contextos donde la lucha contra el racismo es una prioridad de Estado.





