La historia entre Boca y Leandro Paredes parece escrita por un guionista de novela turca: promesas, desencuentros y silencios prolongados. Lo cierto es que, pese al deseo mutuo, el volante campeón del mundo sigue en Roma, el hincha continúa esperando y en la previa al partido de Argentina contra Chile no quiso revelar su futuro: “Si se tiene que dar, se dará”.





