River Plate ha puesto sus ojos en una de las promesas más disruptivas del fútbol argentino actual: Santino Andino, el joven extremo que viene brillando con la camiseta de Godoy Cruz de Mendoza. La política de captación del club de Núñez, históricamente enfocada en el talento joven y con proyección de reventa, parece haber encontrado en el atacante del “Tomba” el perfil ideal para reforzar su esquema ofensivo. El interés no es superficial, ya que emisarios de la institución han realizado un seguimiento pormenorizado de su rendimiento en el torneo local y su evolución física y técnica.
Santino Andino se ha destacado en la presente temporada por su capacidad de desequilibrio individual y su efectividad en el uno contra uno, cualidades que escasean en el mercado actual. Según datos de rendimiento analizados por especialistas en scouting, el juvenil lidera varias estadísticas de regates completados y asistencias clave para su equipo, lo que lo ha posicionado en el radar de los clubes más grandes del país. Su irrupción en la primera división ha sido meteórica, logrando consolidarse como titular en un esquema exigente como el que propone el conjunto mendocino.
Desde la dirigencia de Godoy Cruz, encabezada por su presidente Alejandro Chapini, han sido claros en que la salida del jugador solo se daría bajo condiciones económicas que reflejen su potencial. De acuerdo a fuentes vinculadas al club cuyano, existe una cláusula de rescisión que protege el patrimonio de la institución, aunque no se descarta una negociación que incluya porcentajes de una futura venta. River, por su parte, analiza la viabilidad de la operación considerando la competencia que podría surgir desde el mercado europeo si el jugador mantiene su nivel actual.
El cuerpo técnico de River Plate valora especialmente la polifuncionalidad de Andino, quien puede desempeñarse por ambas bandas e incluso ocupar posiciones más centralizadas en el ataque. Analistas del sector deportivo sugieren que su estilo de juego se acopla a la perfección con la identidad histórica del club, basada en el ataque directo y la presión alta. Además, su juventud garantiza un margen de crecimiento que podría traducirse en una pieza clave para el proyecto a largo plazo que busca consolidar el equipo de Núñez en el plano continental.
La posible transferencia de Andino también tiene implicancias para el ecosistema de Godoy Cruz, un club que se ha especializado en ser una plataforma de lanzamiento para grandes talentos. La venta de una de sus figuras permitiría a la entidad mendocina reinvertir en sus divisiones inferiores, manteniendo un círculo virtuoso que lo ha sostenido en los primeros planos del fútbol argentino. Para el jugador, el paso a un equipo con la exposición de River representaría el desafío más importante de su incipiente carrera profesional y una puerta abierta hacia la Selección Nacional.
El desenlace de este interés dependerá de la celeridad con la que River Plate decida formalizar una oferta. En un mercado de pases dinámico, la anticipación suele ser la clave para asegurar el fichaje de las promesas antes de que su valor de mercado se torne inaccesible. La proyección de Santino Andino sugiere que estamos ante uno de los nombres que dominarán la agenda deportiva en los próximos meses, y su llegada a Buenos Aires podría marcar el inicio de una nueva etapa en la renovación del plantel millonario.





