A partir de este mes, el Gobierno nacional ha implementado un nuevo sistema de asistencia para los servicios básicos denominado Subsidios Energéticos Focalizados (SEF). Esta medida centraliza los beneficios de electricidad, gas natural y gas envasado bajo una plataforma digital unificada, con el objetivo de optimizar el gasto público y asegurar que la ayuda estatal llegue exclusivamente a los sectores de menores ingresos. El nuevo esquema reemplaza al anterior RASE y establece criterios de elegibilidad más estrictos, basados en el patrimonio y los ingresos mensuales del grupo familiar, en un contexto de recomposición tarifaria que busca cubrir gran parte del costo de producción.
Para iniciar la gestión, los usuarios deben ingresar al portal oficial de Argentina.gob.ar o utilizar la aplicación Mi Argentina, donde se ha habilitado un formulario con carácter de declaración jurada. Es fundamental que el solicitante tenga a mano su último ejemplar de DNI, los números de CUIL de todos los integrantes del hogar mayores de 18 años y, fundamentalmente, las facturas de luz y gas. En dichas boletas se encuentran el número de medidor y el número de cliente (o NIS), datos esenciales para vincular el subsidio con el punto de suministro real. El proceso es 100% digital y no requiere de gestores ni trámites presenciales en oficinas estatales.
Un punto clave del nuevo esquema es la migración automática de datos: quienes ya estaban inscriptos en el antiguo RASE y mantienen sus condiciones socioeconómicas no necesitan realizar el trámite nuevamente. Sin embargo, la inscripción es obligatoria para aquellos hogares que nunca solicitaron el beneficio, para los beneficiarios del ex Programa Hogar (garrafas) y para quienes percibían la Tarifa Social de Gas en determinadas localidades del interior del país. Según el Ministerio de Economía, el sistema realizará cruces de información automáticos con bases de datos de ARCA y ANSES para verificar la veracidad de lo declarado por el usuario antes de otorgar el alta.
Los requisitos para acceder al beneficio estipulan que el ingreso neto del hogar debe ser inferior a tres Canastas Básicas Totales (CBT) para un hogar tipo 2, según las mediciones del INDEC. Asimismo, existen condiciones de prioridad para hogares que cuenten con un integrante con Certificado Único de Discapacidad (CUD), veteranos de guerra con pensión vitalicia o aquellos que posean un certificado de vivienda expedido por el ReNaBaP. Es importante destacar que, una vez completado el formulario, el sistema arroja un código de confirmación en formato PDF que el usuario debe conservar para futuras consultas o reclamos sobre el estado de su solicitud.
En cuanto al impacto en las facturas, el esquema SEF contempla una bonificación del 50% sobre un bloque de consumo específico durante los meses de mayor demanda estacional. Esto significa que el subsidio no es ilimitado, sino que busca incentivar el uso responsable de la energía. Para quienes no cumplan con los nuevos requisitos o superen los umbrales de ingresos, la quita del subsidio será gradual, impactando directamente en el costo final del servicio. Desde las secretarías de energía advierten que mantener los datos actualizados en la plataforma es responsabilidad del usuario, especialmente en casos de cambios de domicilio o variaciones en los ingresos familiares.
El despliegue de este sistema marca un cambio de paradigma en la política de subsidios en Argentina, pasando de un modelo de asistencia generalizada a uno de focalización extrema. Se espera que en los próximos meses la plataforma incorpore nuevas funcionalidades para el seguimiento en tiempo real del consumo subsidiado. El éxito de esta transición dependerá de la estabilidad del sistema digital ante la alta demanda de usuarios y de la claridad en la comunicación oficial para evitar que sectores vulnerables queden fuera del beneficio por falta de acceso a la tecnología. La digitalización total del trámite representa, además, un paso hacia la modernización administrativa del Estado Nacional.





