El circuito de Barcelona-Cataluña fue testigo este martes del inicio de una nueva era para el automovilismo argentino con el primer día de tests oficiales de la Fórmula 1 para la temporada 2026. Franco Colapinto, al volante del nuevo monoplaza Alpine A526, completó una jornada de claroscuros que dejó sensaciones positivas en el garaje de la escudería francesa. A pesar de haber provocado la primera bandera roja del día debido a un inconveniente mecánico, el piloto pilarense demostró una rápida adaptación a las nuevas regulaciones técnicas de la categoría, logrando posicionarse en el cuarto lugar de la tabla de tiempos durante la sesión matutina.
El jefe del equipo Alpine se mostró satisfecho con la labor del argentino, minimizando el impacto de la falla técnica que detuvo el auto tras dos horas de actividad. Según explicaron desde el equipo, el coche sufrió un “apagado preventivo” de los sistemas que, aunque forzó a Colapinto a detenerse en la pista, no representó un daño estructural ni un fallo crítico en la unidad de potencia. “Estas cosas son habituales en pretemporada cuando probamos sistemas tan complejos; lo importante es que Franco pudo reincorporarse rápidamente y seguir recolectando datos”, señalaron fuentes oficiales de la escudería en el paddock.
Colapinto completó un total de 15 giros en su tramo inicial, registrando un mejor tiempo de 1m24s277. El enfoque de la jornada no estuvo centrado en la velocidad pura, sino en la validación de los datos aerodinámicos y la fiabilidad del monoplaza bajo las nuevas normativas de 2026. Para el joven piloto, este primer contacto es crucial para afianzar su relación con los ingenieros y comprender el comportamiento del A526, un vehículo que describió como “muy diferente a todo lo experimentado anteriormente”. La capacidad de Colapinto para llevar el auto de regreso a boxes por sus propios medios tras el incidente fue valorada internamente como una muestra de madurez conductiva.
En el contexto de la parrilla, Alpine se enfrentó a una jornada de alta competencia donde Red Bull, con Max Verstappen, y Ferrari, con Charles Leclerc, también pusieron en pista sus prototipos para 2026. La presencia de Colapinto en este selecto grupo reafirma la confianza de la estructura liderada por Flavio Briatore en el talento argentino. Los analistas del sector destacan que, si bien el incidente técnico generó una breve interrupción, la cantidad de información recopilada por Alpine es superior a la de otros equipos que sufrieron retrasos más prolongados, como fue el caso de Gabriel Bortoleto con su monoplaza.
El desarrollo de estos tests a puerta cerrada es el preludio de las pruebas oficiales de pretemporada que se llevarán a cabo en Bahréin durante el mes de febrero. Para Alpine, maximizar el tiempo en pista es imperativo para corregir los errores de juventud del A526 antes del inicio del calendario mundialista. El equipo técnico trabajará ahora en el análisis de la telemetría para determinar la causa exacta de la falla y asegurar que el cronograma de Franco para los próximos dos días de ensayos se cumpla sin contratiempos, priorizando la consistencia sobre el cronómetro.
La proyección para Colapinto en esta temporada es de un crecimiento constante dentro de la estructura de Enstone. Este primer contacto en Barcelona sirve para templar los nervios y ajustar los procesos de trabajo en un entorno de máxima presión. Si el equipo logra solucionar los problemas de fiabilidad temprana, el potencial mostrado por el argentino sugiere que Alpine podría estar en condiciones de pelear en la zona media-alta de la parrilla. El camino hacia el Gran Premio inaugural es largo, pero el debut de los nuevos monoplazas ha dejado claro que el talento sudamericano está listo para el desafío tecnológico que propone la Fórmula 1 moderna.





