En un anuncio clave para la previsibilidad financiera de miles de familias, el Gobierno provincial dio a conocer de manera oficial el cronograma de pagos correspondiente a los sueldos del mes de enero de 2026. La medida, que alcanza tanto al personal activo como a los jubilados, busca garantizar el cumplimiento de las obligaciones salariales en tiempo y forma, respetando el esquema de priorización del poder adquisitivo en un contexto económico desafiante. Este anuncio se produce en un marco de ordenamiento administrativo que el Ministerio de Hacienda ha señalado como prioritario para el inicio del ciclo fiscal.
De acuerdo al esquema presentado, el pago se iniciará con el sector de los jubilados y pensionados, quienes tradicionalmente son el primer escalafón en acceder a sus haberes a través de los cajeros automáticos del Nuevo Banco del Chaco. Posteriormente, será el turno del personal activo de la administración pública provincial. Esta segmentación permite una distribución escalonada que evita la saturación de los sistemas bancarios y garantiza que el flujo de capital ingrese de manera ordenada al mercado de consumo local.
Desde el sector económico provincial, se ha destacado que el cumplimiento estricto del cronograma es fruto de una gestión eficiente de los recursos y de una coordinación constante con las arcas nacionales. Expertos en finanzas públicas sostienen que la puntualidad en el pago de sueldos es un factor determinante para la estabilidad del comercio chaqueño, ya que una gran proporción del circulante depende directamente de la masa salarial del Estado. La inyección de estos fondos representa un alivio necesario para el sector privado, que suele experimentar fluctuaciones estacionales en el primer mes del año.
El anuncio también refleja el compromiso del Ejecutivo con la transparencia institucional al comunicar las fechas con suficiente antelación para que los trabajadores puedan planificar sus compromisos financieros. Fuentes gubernamentales indicaron que, a pesar de las presiones inflacionarias que afectan a todo el país, el Chaco mantiene sus cuentas en equilibrio para afrontar esta erogación sin contratiempos. Este equilibrio fiscal es visto por analistas como una señal de previsibilidad que fortalece la confianza de los agentes económicos regionales.
En términos de implicancias sociales, la regularidad en la liquidación de haberes minimiza el nivel de conflictividad gremial y permite una transición fluida hacia las negociaciones paritarias que suelen marcar la agenda del primer trimestre. La prioridad otorgada al sector pasivo refuerza una política de protección a los grupos más vulnerables dentro de la estructura estatal. Asimismo, la disponibilidad de los haberes a través de medios digitales y banca móvil busca incentivar la bancarización y facilitar el acceso al dinero de manera segura y eficiente.
Hacia adelante, el desafío del Gobierno provincial será mantener este ritmo de cumplimiento frente a la evolución de las variables macroeconómicas nacionales. El cierre de este primer ciclo de pagos de 2026 establece un piso de certidumbre para la gestión pública, marcando la hoja de ruta para los meses venideros. La sostenibilidad de este esquema dependerá, en gran medida, de la recaudación propia y de la eficiencia en el gasto público, pilares que la actual administración busca consolidar como sello de su política económica.





