En una jornada marcada por la estabilidad cambiaria y una mayor oferta de divisas, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) concretó hoy la compra de USD 214 millones en el mercado único y libre de cambios (MULC). Esta cifra representa el volumen diario de adquisición más alto en lo que va del año, permitiendo a la autoridad monetaria fortalecer sus reservas internacionales en un periodo clave para la estrategia económica del Gobierno. La intervención se vio facilitada por una retracción en la demanda de importadores y una liquidación sostenida del sector exportador.
La autoridad monetaria aprovechó el escenario de calma en los dólares financieros y el blue para absorber el excedente de divisas sin presionar al alza el tipo de cambio. Según analistas de bancos privados, esta acumulación de reservas es fundamental para cumplir con las metas pactadas con organismos internacionales y para otorgar mayor previsibilidad a la política cambiaria durante el primer trimestre. El ingreso de estos fondos otorga un margen de maniobra necesario para enfrentar futuros vencimientos de deuda externa y compromisos corrientes.
El incremento en las compras del BCRA se produce en un entorno de “paz cambiaria”, donde la brecha entre el dólar oficial y los paralelos se mantiene en niveles históricamente bajos para la gestión actual. Esta convergencia de precios ha desincentivado el atesoramiento y ha impulsado a diversos sectores productivos a liquidar saldos pendientes. La estrategia oficial de mantener tasas de interés reales positivas y un control estricto sobre la base monetaria parece estar rindiendo frutos en la contención de las presiones devaluatorias.
A pesar del éxito de la jornada, expertos en macroeconomía advierten que el desafío reside en la sostenibilidad de este ritmo de compras. Gran parte de la oferta actual proviene de una liquidación estacional y de la necesidad de pesos por parte de las empresas para afrontar gastos operativos. No obstante, el flujo constante de dólares es visto como una señal positiva por los mercados, que interpretan el fortalecimiento de las arcas del Central como una reducción en las probabilidades de un salto cambiario brusco en el corto plazo.
El desempeño del mercado hoy también refleja una mayor confianza en el plan de estabilización vigente. Al reducirse la incertidumbre sobre el valor futuro de la moneda, los actores económicos comienzan a normalizar su operatoria, permitiendo que el Banco Central recupere su rol de principal comprador en el mercado. Esta dinámica es vital para recomponer el patrimonio neto de la institución, que ha sufrido un severo deterioro en años anteriores debido a las constantes intervenciones para frenar corridas cambiarias.
Hacia adelante, el foco estará puesto en la capacidad del Gobierno para mantener estas condiciones de mercado a medida que se acerquen las fechas de mayor demanda de divisas por importaciones de energía. La consolidación de las reservas internacionales no solo protege la economía ante shocks externos, sino que también pavimenta el camino para una eventual salida del cepo cambiario. La jornada de hoy se anota como un triunfo técnico para el equipo económico, consolidando una tendencia de acumulación que el mercado observa con cautela pero con renovado optimismo.





