La presencia de figuras internacionales del fútbol suele generar revuelo, pero la reciente visita de dos ex estrellas del Manchester United a la Argentina ha cobrado una dimensión especial por su carga emotiva y cultural. Paul Scholes y Rio Ferdinand, históricos compañeros de Carlos Tevez en el exitoso ciclo de los “Diablos Rojos” en Inglaterra, viajaron al país con el objetivo primordial de reencontrarse con el “Apache”. El encuentro no solo sirvió para rememorar las glorias alcanzadas en la Premier League y la Champions League, sino también para que las leyendas británicas conocieran de primera mano las raíces del ex capitán de Boca Juniors, visitando el emblemático barrio de Fuerte Apache y la mítica Bombonera.
El itinerario de los exfutbolistas comenzó con un recorrido por los lugares que marcaron la infancia de Tevez, un gesto que subraya la profunda amistad que forjaron durante sus años en Old Trafford. “Estamos esperando en tu casa”, fue el mensaje que circuló en redes sociales, reflejando la cercanía y el respeto mutuo entre los deportistas. Durante su estancia en Fuerte Apache, Scholes y Ferdinand compartieron momentos con los vecinos y jóvenes del barrio, mostrando una faceta humana y cercana que rompe con la imagen distante de las súper estrellas globales. Este acercamiento cultural permite entender la resiliencia y el origen del estilo de juego aguerrido que caracterizó a Tevez en Europa.
La visita continuó en el barrio de La Boca, donde la delegación inglesa fue recibida con los honores correspondientes a su trayectoria. La presencia de Ferdinand, considerado uno de los mejores defensores centrales de la historia del fútbol inglés, y Scholes, el cerebro del mediocampo de Sir Alex Ferguson, en las inmediaciones del estadio Alberto J. Armando, paralizó por momentos la zona turística. Según fuentes cercanas al entorno de Tevez, los visitantes quedaron impresionados por la pasión que se respira en las calles argentinas y por la mística que rodea al club Xeneize, institución donde el “Apache” es uno de los máximos ídolos contemporáneos.
Más allá de lo anecdótico, este encuentro ha reavivado en la prensa deportiva internacional el debate sobre la importancia de los vínculos personales en el fútbol de alto rendimiento. Aquel tridente y la columna vertebral del Manchester United de finales de los años 2000 es recordado como uno de los equipos más competitivos de la historia moderna. Analistas deportivos destacan que, a pesar de las barreras idiomáticas iniciales que enfrentó Tevez en Inglaterra, su capacidad para conectar con líderes como Ferdinand y Scholes fue fundamental para la cohesión del vestuario y el éxito deportivo del club, algo que hoy se traduce en esta visita fraternal.
Durante las reuniones privadas, se supo que los ex jugadores intercambiaron visiones sobre el fútbol actual y los nuevos roles que cada uno desempeña en la industria, desde el análisis en medios de comunicación hasta la dirección técnica. Tevez, quien ha iniciado recientemente su camino como entrenador, recibió elogios y consejos de sus antiguos colegas, quienes destacaron su inteligencia táctica y su liderazgo natural. Esta cumbre de leyendas en suelo argentino no solo refuerza la marca personal de los involucrados, sino que también posiciona al país como un destino de referencia para el intercambio futbolístico de élite.
La visita culminó con una cena privada donde se reafirmó la promesa de futuros encuentros, posiblemente con proyectos benéficos conjuntos que vinculen a las fundaciones de los jugadores con el desarrollo del deporte juvenil en barrios vulnerables. El impacto de este viaje trasciende lo deportivo; es un testimonio de cómo el fútbol puede tender puentes entre culturas tan distantes como la británica y la argentina. La imagen de Scholes y Ferdinand caminando por las calles de Buenos Aires queda como un hito de la camaradería deportiva, demostrando que el respeto ganado dentro del campo de juego perdura mucho más allá del retiro profesional.





