Treinta pasajeros abandonaron el 24 de abril en la isla británica de Santa Elena el crucero MV Hondius, afectado por un brote de hantavirus que ya ha causado tres muertos, anunció este jueves su operador, la compañía Oceanwide Expeditions. “Nos esforzamos por identificar a todos los pasajeros y miembros de la tripulación que embarcaron y desembarcaron en las distintas escalas desde el 20 de marzo”, añadió la compañía. A su vez, todo este contingente también está siendo rastreado por la Organización Mundial de la Salud, que le pidió al Gobierno de Milei que revea su decisión de abandonar el organismo.
En tanto, se informó un noveno caso sospechoso, una azafata neerlandesas que estuvo en contacto con uno de los afectados y permanece internada con síntomas leves. De confirmarse, sería el primer contagio de una persona que no estuvo en el barco.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió este jueves que pueden aparecer más casos de hantavirus después de la muerte de tres pasajeros de un crucero por el Atlántico, pero espera que el brote sea “limitado” si se toman precauciones. El MV Hondius, centro de una alerta sanitaria internacional desde el fin de semana, navega hacia la isla canaria española de Tenerife, donde a partir de la próxima semana se prevé la evacuación de los cerca de 150 pasajeros y tripulantes.
No existe ni vacuna ni tratamiento específico contra el hantavirus, que puede contraerse por contacto con roedores y cuya cepa Andes, detectada en los pasajeros infectados, es la única conocida con casos de transmisión de persona a persona. La infección por este patógeno puede provocar un síndrome respiratorio agudo.





