
La automotriz japonesa recreó un clásico desafío de la televisión británica y dejó caer una casa rodante de 760 kilos sobre su nueva pickup eléctrica para evaluar su resistencia.
Toyota llevó a cabo en el Reino Unido una prueba de resistencia extrema con la nueva Hilux en su versión eléctrica, en la que reprodujo un reconocido desafío de la televisión británica. El experimento consistió en dejar caer una casa rodante de 760 kilos directamente sobre la unidad, con el objetivo de poner a prueba la solidez estructural del vehículo.
El ensayo retomó un formato de prueba que forma parte de la historia del entretenimiento automotriz en el Reino Unido, donde vehículos de alta capacidad son sometidos a condiciones de carga y impacto excepcionales para demostrar sus prestaciones técnicas. En esta ocasión, la protagonista fue la nueva generación de la Hilux en su variante eléctrica, modelo que la marca japonesa posiciona en el segmento de las pickups de alta performance.
UNA HILUX ELÉCTRICA BAJO PRUEBA EXTREMA
La elección de la casa rodante como elemento de impacto, con un peso de 760 kilos, buscó recrear fielmente las condiciones del desafío original que se hiciera popular en la televisión británica. La prueba fue diseñada para evidenciar las capacidades estructurales de la nueva unidad y respaldar las características de resistencia que Toyota atribuye a su renovada línea de pickups.
La presentación de la nueva Hilux eléctrica mediante este tipo de desafíos de alta visibilidad se inscribe en la estrategia de comunicación de la marca para posicionar su oferta de vehículos electrificados en el segmento de trabajo y uso intensivo a nivel internacional.





