
El último parte provincial confirma que la emergencia hídrica continúa activa en el Chaco, con tres localidades bajo el nivel de alerta más crítico pese a la baja registrada en las mediciones del río.
El nivel del río Paraná registró un descenso en las últimas horas, según informó el parte provincial de emergencia hídrica correspondiente al Chaco. Sin embargo, la situación de los afectados no mostró una mejora sustancial: 175 personas permanecen alojadas en centros de contención habilitados por las autoridades para asistir a las familias desplazadas por la crecida.
El relevamiento oficial mantiene a tres localidades de la provincia bajo alerta roja, el nivel de riesgo más elevado dentro del esquema de monitoreo hídrico. Esta condición implica que dichas comunidades continúan expuestas a situaciones de riesgo para la infraestructura y la población.
Las mediciones del río muestran una tendencia descendente, aunque los organismos de control siguen monitoreando la evolución del caudal y sus efectos sobre las zonas ribereñas. La continuidad de los centros de contención refleja la necesidad de sostener la asistencia a las familias que aún no pueden regresar a sus hogares.
Las autoridades provinciales mantienen activos los mecanismos de seguimiento y asistencia para acompañar a los afectados durante el proceso de recuperación. Los partes de situación continúan actualizándose en función de los datos que aportan las estaciones de medición fluvial distribuidas a lo largo del territorio chaqueño.





