
Entre febrero y septiembre, los combustibles aumentaron un 16% en dólares en el país, frente al 9% que registró el promedio regional en el mismo período.
Los precios de la nafta y el gasoil en Argentina registraron entre febrero y septiembre un incremento del 16% medido en dólares, según un relevamiento que ubica ese aumento por encima del promedio de América Latina, que en el mismo período alcanzó el 9%. La diferencia sitúa al país como uno de los que mayor suba de combustibles acumuló en la región durante ese lapso.
El análisis señala que otros países de la región aplicaron una mayor intervención en los precios internos de los combustibles, lo que moderó el impacto sobre los consumidores finales. En el caso argentino, la evolución del tipo de cambio y las condiciones del mercado local incidieron en la magnitud del ajuste registrado en dólares.
La comparación regional pone en evidencia la disparidad en las políticas de gestión de precios de combustibles entre los distintos países de América Latina. Argentina se ubicó en ese período entre las economías con mayor variación, en un contexto en que el valor de los carburantes impacta directamente sobre los costos de transporte, producción y consumo de los hogares.
El dato forma parte de un análisis más amplio sobre la evolución de precios en el sector energético, que continúa siendo uno de los rubros de mayor sensibilidad para la economía doméstica y para la competitividad del aparato productivo nacional.





